Carga calorífica sensible

La carga calorífica sensible es la medida
de la cantidad de energía que se debe eliminar, por ejemplo, del aire existente en el interior de un edificio, para mantener una temperatura determinada, con independencia de la temperatura exterior. Se debe tener en cuenta la carga de refrigeración a la hora de calcular la capacidad de un sistema de refrigeración.
La carga calorífica sensible es la medida
de la cantidad de energía que se debe eliminar, por ejemplo, del aire existente en el interior de un edificio, para mantener una temperatura determinada, con independencia de la temperatura exterior. Se debe tener en cuenta la carga de refrigeración a la hora de calcular la capacidad de un sistema de refrigeración. La carga calorífica sensible hace referencia a la “temperatura de bulbo seco”, es decir, un sistema de refrigeración debe ser capaz de refrigerar el aire existente en un edificio, por ejemplo, hasta una temperatura determinada, además de tener en cuenta otros factores externos.
 
Entre los factores que influyen en la cantidad de energía requerida para refrigerar el aire dentro de un edificio se incluyen:
  • Puertas y ventanas de cristal con radiación solar
  • Horas de luz solar
  • Número de personas que hay en el edificio
  • Focos de luz que irradian calor
  • Equipos que irradian calor, por ejemplo, ordenadores